27 de febrero de 2011

El primero de muchos.

Te hago un prólogo antes de empezar: la puta madre, me vine para  lo de mi abuela y me olvidé el cable para bajar el escrito que te tenía preparado. Lo peor. Así que empiezo uno acá. Ahora sí, empecemos con lo que te tenía preparado, o al menos algo parecido.
Hoy se cumple un año desde que te conocí, y desde que mi vida renació. No voy a ponerte lo que te puse en ese mail hace cinco meses, no voy a hacer lo mismo. No es para nada lo mismo que hace cinco meses.
Para ese momento, si bien sabía que eras un gran amor y que pasara lo que pasara te iba a amar por siempre, no creo haber sentido lo que hoy siento por vos. Maduré, como vos y como esto que nos pasa, como esta relación. Me di cuenta de muchas cosas, tanto personales como de los demás, que jamás hubiera percibido si alguien no me hubiera enseñado a querer saber sobre el otro, a tener celos, a amarlo con cada partícula de mi ser; incluso con Laucha me hiciste madurar: pensé que él me había enseñado todo sobre una relación hombre-mujer al ser mi mejor amigo, pensé que había captado la idea de querer a alguien sobre todas las cosas, aceptar sus errores y amar sus virtudes, pero después llegaste vos y… me cambiaste todo.
Pero no sólo cosas buenas me enseñaste, mi niño. Me malcriaste, me compraste cosas que yo quería (aunque sigo con la idea fija de que no quiero que gastes en mí), me cumpliste pequeños y grandes caprichos, hiciste que mi autoestima volara y se convierta en un poquito egocéntrica.
Pero a veces me pregunto si verdaderamente te hago feliz. Algo que jamás te dije fue que, cuando me di cuenta de que sentía algo serio por vos, prometí que si te enamorabas de mí en serio iba a intentar cerrar cada una de tus heridas, ya sea con caricias o con besos. ¿Lo logré? ¿Te sentís bien estando al lado mío, besándome, escribiendo en el MSN? ¿Soy lo que esperabas?
Y en ese momento te conectás, me mandás un mensaje, algo. No sé. Siempre me hacés sentir vos, me hacés sentir suficiente. Y me hacés feliz, muy, muy, muy feliz. Y eso es lo que nos hizo aguantar, creo yo.
Hablando por mí, la felicidad que me das día a día me hace darme cuenta de lo mucho que te amo, de todo lo que sos para mí, de todas las cosas por las que tuvimos que pasar para llegar al día de hoy, desde los prejuicios de los demás hasta los propios y los que hubo entre nosotros. No hay duda que sin vos, sin tus consejos, sin cada una de las palabras que me decís día a día no estaría acá, hablando sobre la relación y sobre mi situación personal. Haría mucho tiempo que me sentiría mal por cosas de mi entorno que sólo vos sabés acallar, tanto con palabras como sonrisas… porque lo creas o no, tus sonrisas me hacen bien, además de ser hermosas; me hacen desear seguir para verlas todos los días.
Me hiciste crecer en este año, Secchi, muchísimo. Me hiciste aprender, me hiciste desear, me hiciste amar, me enseñaste a perdonar, me has hecho sufrir (como con la joda cuando le comenté la publicación a tu mamá), me hiciste feliz, y lo seguís haciendo. Mi chico perfecto lo primero que siempre dije que tendría que tener es capacidad para hacerme feliz a pesar de todo lo que pueda afectarme del entorno o la relación en sí. Cuando la relación dio traspiés, cuando nos enojábamos y no nos hablábamos por un ratito, aún estuviste ahí, yo siempre lo sentí.
Jamás me dejaste sola, aunque te di un millón de razones para alejarte, desde mi personalidad hasta reacciones o acciones jodidas. Siempre me perdonaste y me seguís perdonando cosas que quizás yo no perdonaría… y sin embargo, gracias a vos, aprendí a hacerlo, y a decirle no a cosas que no quiero hacer o cosas que, simplemente, no quiero.
Gracias a vos estoy hoy acá en día, estoy lista para enfrentar una relación que sé que va a durar muchos años, estoy dispuesta a aceptar cosas que quizás antes nunca hubiera aceptado o al menos elegido aceptar… estoy hecha y derecha para amarte, Secchi. Y no hay nada que nadie, JAMÁS pueda hacer contra eso.
Te amo con todo lo que soy, gracias por devolverme a la vida hace doce meses y gracias por ser así conmigo, gracias por mantenerme respirando y pensando cosas buenas. Te amo. Te amo, te amo, te amo. Como a nadie, como a nada, para siempre.


Feliz año, @MiqueRevenge.




Y aquí tienen, señoras y señores. El primer año de muchos por venir.

14 de febrero de 2011

San Fermín

Si bien el 14 de febrero es un día completamente normal para mí, este año tengo a una persona excepcional a mi  lado, así que lo que menos podía hacer por él (ya que me regaló algo que yo venía... ehm... no sé si pidiendo sería la palabra correcta, pero podría serlo deseando) era mencionarlo en este día tan carente de sentimiento en general pero que es una tradición.
Miqueas Martínez Secchi, gracias por estar conmigo aguantándome todo así como soy... sé que no es tarea fácil. Te amo.
El 27 posteo de nuevo. Paz.

4 de febrero de 2011

Cumpliendo metas y odiando gente

Hola gente, qué tal. Resulta ser que entro para hacer el post y adivinen qué (?) con esta son 2OO entradas a su servicio <3 Feliz cumpleaños, AID (?).
Después, ahora en serio, el post. Here it goes.
Resulta ser que yo, como pajera que soy, estaba en Facebook ojeando el inicio porque me aburría, como siempre... bien, estuve viendo cómo gente de mi colegio se unía a la página que tenía de nombre 'Se ríen de mí porque soy diferente... yo me río de ellos porque son todos iguales'. Ahora... ¿es necesario? Osea, una cosa es que seas... ehm... no sé, Orne (que va a mi escuela) y te unas a eso. Otra es que seas cualquier persona de mi grado, por ejemplo, y te unas.
A ver, aclaremos, yo no digo que no se pueden unir, yo digo que al menos intenten ocultar su hipocresía. La 'diferente' del grado soy yo y, aunque me ponga orgullosa serlo, no lo digo porque 'ay, ay, yo soy la única kalsgjlkajg', no, lo digo porque es la posta. ¿Cuántas de ustedes, manga de putas, me dejó afuera, me evitó, dejó de hablarme porque era 'la diferente' del colegio? Como por ejemplo, ahora. ¿Se piensan que soy pelotuda, que no me doy cuenta de que se invitan TODAS y me dejan a mí afuera para después, cuando necesitan algo, venir a abrazarme? Y si quieren doy nombre, eh, por mí no hay ningún problema. Saben de quiénes hablo, si lo leen, saben que estoy hablando de ustedes.
Pero hay una diferencia entre este verano y el pasado, en el que me hicieron lo mismo. Hoy en día ya no me importa, aprendí a vivir feliz en la soledad en la que me dejaron. Les juro que la razón por la que no quiero empezar el colegio son ustedes, porque las voy a ver día a día y voy a tener que aguantarme que me chupen las medias para conseguir algo de mí cuando no sabían ni siquiera si estaba viva en el verano.
Gente, déjese de joder, sea usted mismo. Si es una basura hipócrita como ellas, también, carajo, no oculten quiénes son, así se las puede putear por ser ustedes.
{Btw, ¿saben quién es Kurt Cobain? Sí. Sí, sí, ese diseñador de modas del sigle XIV que tanto les gusta, sí.
Manga de conchudas aculturadas, fue el cantante de Nirvana, una de las bandas más importantes de la historia, sobretodo del grunge. Y, como saben TAAAAAANTO de él, les dejo otra de sus más conocidas frases, que DE SEGURO las debe identificar RE bien, hipócritas asquerosas}

Prefiero que la gente me odie por ser quien soy a que me ame por lo que no soy