31 de octubre de 2009

Trabajo de oficina

Siete y cuarenta de la mañana. Ocho menos veinte. Oficina del señor Utterson.
-Revisemos las planillas de trabajo, ¿quiere, Marta?
-Sí señor.
-Empecemos por el sexo.. anote.
-Sí señor.
-Héctor Rodríguez..
-Masculino..
-Juana Pérez..
-Femenino..
-Santiago Juárez..
-Un producto de Internet.

26 de octubre de 2009

Charla española sobre el amor y la inmortalidad de una leyenda

-Soy inmortal.
-Lo sé.
-No, no lo sabes.
-Sí lo sé.
-No soy un vampiro.
-Lo sé.
-No soy un vampiro.. tampoco un hombre lobo, ni una momia.. soy una leyenda.
-Lo sé.
-No puedo amarte.
-Sí puedes.
-No puedo.
-No quieres.
-Por eso.
-No quiere decir que no puedas.
-No quiero poder amarte. ¿Entiendes?
-No lo entiendo.
-Sí lo haces. Lo entiendes.
-No quiero poder entenderlo. ¿Es lo mismo?
-No lo es.
-Sí lo es.
-No me conoces.
-Sí te conozco.
-No me conocerás en la mañana.
-¿Me drogarás?
-No tengo el valor de hacerlo.
-¿Por qué no?
-Porque soy una leyenda. Las leyendas se comportan.
-No lo hacen.
-Sí que lo hacen.
-Créeme. Las leyendas no se comportan como deben.
-Yo sí.
-Una de mil. ¿Cambia algo?
-Que no puedo amarte.
-¿Qué tiene que ver? No me amas porque no quieres.
-No quiero poder amarte, ¡entiéndelo!
-Te conozco. No eres así, no eres tú.
-No me conoces.
-Sí que lo hago.
-No tienes idea de mí.
-Sí que tengo.
-No tienes idea de mi vida.
-¿Y tú sí?
-... buena pregunta.

11 de octubre de 2009

Tell me lies


Me abrí paso entre todas las fans del aeropuerto de alguna manera, sin gritar y sin llorar, a diferencia de las demás.
Cinco minutos faltaban, y todas estaban agonizando. Varias de ellas me pegaron con sus carteles, entre ellos 'Fuck me'; fruncí el ceño al leer esto.
-¡Saki! -Grité- ¡Saki! -Éste miró en mi dirección, reconociéndome. Me sonrió, levantándome en sus brazos para poder pasar por arriba de las barras que, mágicamente, detenían a toda esa multitud.
-Hallo -me saludó.- Willkomen -le sonreí amigablemente, y esperé a su lado.
Observé a las miles de chicas que estaban allí, gritando; ¿me había visto así antes?
De repente, Saki pegó un salto y yo casi pierdo la audición; habían llegado, ¡sí, después de meses de agonía, habían llegado! El forzudo me llevó hasta la limusina, seguida de ellos cuatro. Le di un beso al trenzudo, al de pelo largo y al de gafas negras llegando, por último, al Gallito.
-Hallo -lo saludé, dándole un suave pico.
-No me hables en alemán -me dijo, y mis ojos se abrieron bien grandes.- En Internet hay muy buenos cursos para aprender español, ¿sabías? -Reí. El espaól en él sonaba raro y tonto, pero lindo.
Llegamos al hotel, y logramos entrar después de varias fotos y autógrafos. Me metí en la habitación que me habían designado, arreglando la valija. Unos diez minutos después alguien llamó a mi puerta.
-Pase -dije. Cuando me di vuelta, él ya había cerrado la puerta. Su cara reflejaba algo.. completamente alejado de la felicidad.- ¿Pasó algo? -Él me besó.
-Nada en verdad -me separé de él.
-Está en tus ojos, puedo verlo.. puedo sentir cuando estás mal y cuando me mentís.. -él volvió a besarme, y yo me separé de él- en serio.. ¿qué pasa?
-Quizás.. quizás haya un miedo, que me puede hacer derramar miles de lágrimas, y.. sabés que siento no ser sincero, que me lastima, pero.. -una lágrima resbaló por su mejilla, y me besó.
-Todo lo que te hiera, me va a herir a mí también, así que por favor sacalo.. -dije. Entonces, con otro beso, me di cuenta, y yo también comencé a llorar. Me lo había dicho indirectamente, y yo no lo había querido aceptar.- No quiero saber si beso tus labios por última vez..
-Pero..
-No me digas que es difícil, no quiero escuchar esas estupideces de telenovela; sabés que mi corazón no va a aceptarlo.. nunca. No me hieras, es lo único que te pido. Si lo necesitás, terminá con esto, pero rápido, pero hacé que no me duela; mentime, hacé que se vea real.. -él se calló- ¡Mentime de una vez! -Le grité, ya llorando desesperadamente.
-Algo no está bien, perdón. Todos estos meses.. siento que te abandono..
-¿Que me abandonás? -Susurré.
-Oh, lo siento, ¿no lo dije bien? Amm, que.. te dejo sola..que..
-Sé qué significa. -Me senté en la cama- No siento que sea hora de dejarte ir, no quiero dejarte.. no quiero volver a sentir una rara sensación con tus fotos.. ya no..
-No quiero herirte.
-Tarde. Es más fácil si me mentís -le dije. Tomé mi valija y me fui, sin decirle adiós.


'Cause I don't wanna know if I kissed your lips for the last time. Please don't say if it's so, tell my heart it's not goodbye and do this one thing for me; make up some stupid story tonight it's alright, keep your truth and tell me lies -Tell me lies, Ashley Tisdale.

Vale la pena luchar

Las sirenas del colle patrulla resonaban, y las luces se colaban por la persiana de la única ventana en su habitación.
-¿Lo hiciste? -Preguntó la chica, alejándose de ella. Él se acercó rápidamente, pero ella se apartó, esquivándolo.- No me toques.. -él se detuvo.
-No, no lo hice. Es una equivocación, te lo aseguro.. y vos lo sabés. -Ella comenzó a llorar, y la voz del policía resonó.
-Si no salen ahora, vamos a entrar. -Dijo el oficial desde afuera. Ella se puso más nerviosa todavía.
-¡No lo sé, por eso te pregunto! Creí que lo sabía, sentí que lo hacía, pero.. juramelo.
-¿Qué?
-Jurame que no lo hiciste -le pidió.
-Por mí -él la besó
-Por vos, por mí, por Dios.. -se besaron.
-Es la última advertencia.. -dijo de nuevo el oficial. Los enamorados se miraron, y la misma idea cruzaba sus cabezas. No estaban bromeando cuando decían 'Juntos para siempre, hasta que la muerte nos separe'.
Los disparos comenzaron, y lo único que podían hacer era abrazarse y esperar a su amiga la muerte.
-Te amo -se dijeron, antes de morir.


One, 21 guns, lay down your arms, give up the fight. One, 21 guns, throw up your arms into the sky, you and I -21 guns, Green Day.

9 de octubre de 2009

You know, everybody hates you when you're out of the stage

Caminaba por las desiertas calles de una ciudad, una tal ciudad llamada.. Buenas Vibras, Buenos Cielos, Buenos.. Buenos Aires, eso, tan desconocida para mí, tan conocida ahora, que me pasaba deambulando la madrugada de un domingo, a la única hora en la que podía caminar por cualquier parte de este bendito mundo.
-¿Sabés? -dije- No es fácil que te amen en el escenario tantas personas y que, cuando te bajas de él, te odien tantas otras.. no, no es nada fácil.. -Ella, mi mejor amiga, lo sabía bien.
-Sí.. esta noche diste un gran show, ¿eh? -me dijo. Dejé escapar un murmullo de mi garganta, más parecido a un ronroneo, pero no sabía qué significaba realmente. Ella, rió. -Ahí está el puto que esta noche reventó River. -Reí yo también.
-Ahí está la idiota que mañana toca en Vélez -reímos los dos y seguimos caminando.